CDCblog: Cuestiones harto cuestionables – El fin de las tiendas de discos

Por • Apr 16th, 2011 • Categoria: Cuestiones Harto Cuestionables

Mauricio Puerta

Mauricio Puerta

No soy supersticioso, pero sostengo esta cuestión: El 2012 predicho por los mayas supondrá el fin de las tiendas de discos del centro de Bogotá. En mi más reciente visita a una de ellas, me encontré a Mauricio Puerta ofuscadísimo porque no tenían un disco de “Pescado Rabioso” que estaba solicitando. En medio de su frustración arengaba con alevosía que “ojalá cayera la profecía del fin de mundo maya sobre esas tiendas” en las que -según el- se sentía una mala energía y poseían un mal aura.

Las ruinas de la esquina de la calle 19 con séptima son el paisaje continuo al centro comercial “Omni 19” donde reposan cajas, toneladas de discos de Pink Floyd en media docena de locales. Es mucha la energía cósmica que se concentra sobre esa manzana, llena de pechos fríos musicales que se quedaron escuchando lo peor de los setentas y noventas y actualmente se sostienen vendiendo chucherías de Interpol y NIN. Un meteorito va a caer sobre ese puñado de tiendas, sólo un par de ópticas se salvarán.

Podría sustentar mi tesis en la tirria producto de algunas malas experiencias: Aquella ocasión en que compré “The Fall” de Nohra Jones y al llegar a casa el disco decía “promocional – prohibida su venta”; o cuando me tocó deletrear PULP (como pulpo pero sin la O) para preguntar por el “This is Hardcore”; o cuando me cobraron el triple por un disquito de lo más corriente de Supergrass dizque porque ese “era americano”. Creo que ni reuniendo la frustración e ira contenida por la cantidad de compradores de discos que como yo -y como Mauricio Puerta- considera un adefesio la forma en que se comercia con la música, se podría contener el juicio de la naturaleza que se avecina.

Conozco desde chico el habitual dejo del vendedor de discos del centro, que detrás de su estante, cual carnicero, vende bola por chatas y no se sonroja al tener la báscula descalibrada. Al igual que en la plaza de mercado, se exige de una tienda musical el poder tocar los ejemplares así como regatear por su precio y recibir vendaje por la compra, y no los actuales llaveros o calendarios sino el valor de un comentario o de una jovial despedida. De aquella fama relamida de ser la primera tienda que trajo a Colombia elepés de Depeche Mode y de ser motor de la escena rockera y metalera de Bogotá en los noventa no queda nada, sólo una tienda con discos refritos de bandas de pipiripao, atendido por un mozalbete que responde con el consabido “no lo conozco, no se consigue, toca por encargo” mientras que con una concentración sobrenatural se ríe a carcajadas con los chascarrillos de la televisión local.

Mientras en otras latitudes se hacen vítores por la larga vida a la industria del disco, lamento observar que salvo contadas excepciones (discos Daro y discos Fuentes) la industria de la música en este país es un fiasco, no es por que no haya mercado o por que nuestro gusto musical sea igual o peor que nuestro desempeño en los deportes, sino porque nuestros antepasados indígenas así lo predijeron, porque la profecía maya así lo dictaminó.

Cuestión Harto Cuestionable: Primero la abejita Conavi, después el panda de papas Margarita y ahora el gansito de Ramo. Un osado se atrevió a cambiarle la imagen a un producto de nostalgia. Gansito ahora tiene iPod y juegos de video y con sus nuevos sabores de chocolate y arequipe prepara el mercado para el Chocoramo bajo en azúcar con granola, coco y uvas pasas.

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es realizador de Radiocampirana, tribuna desde donde proclama la tolerancia musical basado en La Sonora Matancera, Sonic Youth y Gustav Mahler. Consciente de que lo que escribe con la mano lo borra con el codo – debido a su dominancia izquierda- prefiere ser flaco que famoso y cuando grande quiere ser un Otto de Greiff.
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3 Respuestas »

  1. Me da gusto encontrame con frases tan bien puestas y concordantes.
    Espero que, a pesar de los vaticinios, sigamos teniendo música para largo rato.

    Felciitaciones,

    Wilson

  2. Me uno al lamento por el cambio de imagen del Gansito y preparémonos también para la modernización del empaque de los Tostacos y los Maizitos

  3. Pues sip, las tiendas de discos se veran reducidas a el mal recuerdo de sufrir decepciones al no adquirir el disco que se quiere o peor aun nunca encontrar lo que se busca, y como me toco con el disco “the offspring” de the offspring, encargarlo por internet porque en ninguna discotienda lo conocian y mucho menos disponian de el, asi nos tocara a todos en un futuro proximo adquirir la musica que nos gusta.