Super Tazón: Las 5 presentaciones de medio tiempo favoritas de @indierod
Por CDCstaff • Feb 4th, 2012 • Categoria: CDCstaff • 1 Comentario »
Una rana y un tazón. La NFL nos jode si usamos una imagen de ellos.
El Superbowl se ha convertido en un evento llamativo dentro de nuestro entorno inmediato con la amplia penetración tanto de la televisión por cable como de la satelital, además de internet. La especialidad atlética - que para el televidente promedio de nuestro país es tanto arcana como lejana - ha comenzado a tener una interesante sintonía en lo que se refiere al menos a su última contienda de la temporada.
Una razón muy significativa para esto es el espectáculo de medio tiempo, el que ha ganado considerable popularidad entre los tele-espectadores, precedido por un sólido repertorio de actos provenintes de la música popular de altísimo perfil y reconocimiento orbital. Y es que hasta cierto punto es correcto sostener que el entusiasmo por el fútbol americano ha amuentado paralelamente con la expansión mediática del superbowl; y este a su vez se ha robustecido con llamativas presentaciones que tienen lugar en el receso de mitad del partido.
Es posible que este cinco de febrero en la tarde muchos de aquellos que no son adeptos al juego lleguen por curiosidad a sintonizar la transmisión; y ess por tal motivo que, sin entrar en pormenores casuísticos, esta escueta reseña se dirige a recapitular algunos de los momentos más sobresalientes de este nuevo referente de la cultura popular como lo es half time show del superbowl.
Y es que la audiencia del supertazón se ha vigorizado a través de este intermedio - que es junto a los comerciales tanto más esperado que el propio enfrentamiento en el emparrilado - convirtiéndose asi en un tema de interés nacional con antelación y posterioridad al juego. Eco de lo señalado es es su recientemente adquirida notoriedad más allá de las fronteras naturales del deporte y de la unión americana.
En la pasada década tuvieron lugar interesantes presentaciones que ayudaron a consolidar al evento, reforzando una generosa entrada por los derechos de emisión alrededor de nuestro ancho mundo emitido en directo.
Aquí va una lista de las cinco presentaciones que contribuyeron a la novísima pátina del evento en el extranjero. No es coincidenacia que muchas tuvieran lugar durante el último decenio, en el cual la audiencia de cada superbowl ha superado a la de su versión predecesora. Este es un recuento que va bien tanto para el aficionado de las tackleadas como para aquel cuya motivación es exclusivamente el entre acto: mucho más si se trata de algún potencial paisano cuyo propósito es ver por primera vez el divertimento en cuestión.
Fabián – Después del incendio y otras cosas así: Amor, de eso se trata. Fabián hace canciones con el amor inabarcable por un oficio cada vez menos valorado, el del cantautor, artesano de la música y las palabras que planta felicidad en los corazones de la gente. Sólo basta apreciar cada hoja del librillo que acompaña al disco para saber cuánto mimo pone Fabián en su quehacer. Y por supuesto, ese amor se refleja en cada una de las diez canciones de un disco que brilla con maestría genuina, sin importar si su autor tiene el corazón hecho pedazos. Miro la tapa del disco y pienso en Charly García y sus inquietudes lapidarias: “Después de llegar los bomberos, la policía, la prensa, rescatar al hombre, apagar el fuego, le hicieron la pregunta obvia: ¿Cómo se inició el incendio? No sé… Estaba en llamas cuando me acosté”. Después del incendio, aún inhalando las cenizas y con las marcas indelebles ardiendo en la piel, el horizonte de Fabián se divisa luminoso e ilumina el nuestro.
Y bien, la fecha llegó. Inní, la película que muestra el concierto que Sigur Rós dio en el Alexandra Palace de Londres en 2008 fue proyectada en el Espacio Odeón de Bogotá, y la pregunta que cabe hacerse es, ¿Si aguantó?


Así de sencillo.
Dicen las estadísticas que el 60% de la información contenida en notas de blogs es incierta e inútil y que el 40% restante es parcializada y potencialmente polarizante. Reseñas de discos, comentarios a conciertos, “descubrimiento” de nuevas bandas, mixtapes, checklists, podcast y toda variedad de contenido tiene en común la pretenciosa autoridad y orgullo de quien se ocupa de publicar y de la inoperancia social de la gran mayoría de información.










