CDCblog: Mis 15 discos favoritos en 2011, por Umberto Pérez

Por • Jan 10th, 2012 • Categoria: Mirando las ruedas

Mientras 2012 termina de abrir sus ojos y empieza a llenarnos de nuevas canciones, grabaciones y emociones, comparto con el gran público conocedor de Cortesía de la Casa los discos que más me conmovieron, para bien y para mal, en el año que acaba de terminar. Sobra recordar que esto de las listas anuales es prescindible y no pasa de ser un ejercicio de capricho y vanidad, por lo que me veo obligado a recordarle a usted, querido lector, una cita definitiva del gran Diego A. Manrique: “no existe música buena y música mala” tan sólo “música que emociona y música que no”.  Dicho esto, pase y disfrute.

fabianFabián – Después del incendio y otras cosas así: Amor, de eso se trata. Fabián hace canciones con el amor inabarcable por un oficio cada vez menos valorado, el del cantautor, artesano de la música y las palabras que planta felicidad en los corazones de la gente. Sólo basta apreciar cada hoja del librillo que acompaña al disco para saber cuánto mimo pone Fabián en su quehacer. Y por supuesto, ese amor se refleja en cada una de las diez canciones de un disco que brilla con maestría genuina, sin importar si su autor tiene el corazón hecho pedazos. Miro la tapa del disco y pienso en Charly García y sus inquietudes lapidarias: “Después de llegar los bomberos, la policía, la prensa, rescatar al hombre, apagar el fuego, le hicieron la pregunta obvia: ¿Cómo se inició el incendio? No sé… Estaba en llamas cuando me acosté”. Después del incendio, aún inhalando las cenizas y con las marcas indelebles ardiendo en la piel, el horizonte de Fabián se divisa luminoso e ilumina el nuestro.

pablo-dacalPablo Dacal – El progreso: Durante el primer lustro de los pasados años ochenta, Charly García editó una genialidad llamada “Clics modernos”, un disco que conectaba diferentes tiempos y tendencias y encarnaba el futuro en tiempo presente. Casi 20 años después, Pablo Dacal, alumno natural de García, atiende el mismo llamado de la historia y la canción para poner punto y aparte en la música popular argentina. Esa sensación latente en su anterior disco, “La era del sonido”, que invitaba a la revisión y reinvención de modernismos y tradiciones de otras décadas y otras geografías, irrumpe con fuerza en “El progreso” que, desde su título y su tapa, recuerda la idea del viejo concepto materialista en el que un mundo mejor es posible acá en la Tierra. Y aunque pasa por obvia, la idea es atrevida y renovada en un decálogo de canciones creadas e interpretadas por lo más selecto de un panorama musical argentino reconfortante, que invitan a despertar de un sueño amargo y a salir de casa a buscar la vida real.

andres-gualdronAndrés Gualdrón – Andrés Gualdrón y los Animales Blancos: Arriesgado, así es el debut discográfico del bogotano Andrés Gualdrón, que sin miramientos, asco y contemplaciones ha firmado una de las mejores sorpresas musicales hechas en Colombia en 2011. Quizás ni el mismo lo haya entendido, pero Gualdrón -admirador furibundo de Edson Velandia, Eblis Álvarez y Luis Alberto Spinetta-, a fuerza de jugar y experimentar con sonidos, sonoridades y palabras, ha corrido la cortina de un futuro próximo en la canción colombiana. Alejado de sectarismos y taras culturales, Andrés recibe, asimila, recicla y almacena todo lo que escucha, no lo juzga, lo utiliza; no se queda en largos -y aburridos- devaneos virtuosos, lo concreta en canciones pop; no se conforma con la verborrea costumbrista de nuestros tiempos, imagina y construye historias fantásticas. Tal es su capacidad de síntesis y riesgo creativo que, con apenas un disco, ya se encuentra un paso delante de algunos de los músicos locales que admira.

the-jayhawksThe Jayhawks – Mockingbird time: El último disco de estudio de los Jayhawks se editó hace ocho años, y aunque Gary Louris supo mantener la esencia y la elegancia encantadora de la banda tras la partida de su compadre Mark Olson en 1996, lo cierto es que ninguno de los registros posteriores se acercaron al cénit creativo de los discos “Hollywood town hall” (1992) y “Tomorrow green grass” (1995). Más de una década después de sanar heridas, reencontrarse y grabar un disco con canciones coescritas por los dos; Louris y Olson decidieron retomar el camino abandonado por una de las mejores bandas de rock de todos los tiempos. Los padres de aquello llamado alt-country han vuelto a hacer un disco legendario que conserva el espíritu de Gram Parsons sobrevolando en las melodías y las armonías vocales únicas, recupera los teclados juguetones de Karen Grotberg y añade un componente definitivo: la sabiduría y la amargura que sólo ponen los años de derrotas.

nacho-vegasNacho Vegas – La zona sucia + Cómo hacer crac: Dos en uno. Nacho Vegas nos tiene acostumbrados a grandes álbumes y a sus respectivos “hermanos pequeños” o EP’s que suceden a los discos largos. En 2011, divorciado de la disquera Limbo Starr, el asturiano presentó el LP “La zona sucia” y el EP “Cómo hacer crack”, en total una colección de 16 canciones que sumergen al escucha en las inquietudes actuales de uno de los mejores cantautores de nuestra generación. Si en “La zona sucia” Vegas vuelve a arder, como lo viene haciendo desde “El manifiesto desastre”, en una incurable pena de amor, en “Cómo hacer crac” se libera de ese peso para protestar -megáfono en mano-, tomar partido a favor de los oprimidos y retratar(se) el devenir de la vida moderna. Con una banda que atraviesa su mejor momento, Nacho Vegas -próximo a visitar Colombia por primera vez- escribe y canta cada vez más cerca de la luz sin evitar mirar atrás para recordar que la bruma también avanza rápidamente.

wilcoWilco – The whole love: Jeff Tweddy y sus compadres han vuelto a hacer uno de los mejores discos de rock del siglo XXI y a resignificar su trayectoria en un álbum de 12 canciones. Y de qué manera lo han hecho; para satisfacción de los extremistas del indie (esa turba fastidiosa e insaciable) -aquejados desde que la banda optara por realizar discos más “convencionales”- “The whole love” inicia con siete minutos del Wilco más experimental y ruidoso que tanto extrañaban, eso sí, con arreglo de cuerdas incluido en “Art of almost”. Pero la guinda del pastel es, como contraparte a la apertura, “One sunday morning (Song for Jane Smiley’s boyfriend)”, la última canción del disco que se extiende durante doce minutos en una preciosa tonada bucólica. En el medio, canciones que destellan y deliran pop, alt-country y rock con la delicadeza y la altura propia de una banda clásica, que trabaja duro y se divierte haciendo grandes canciones disco tras disco, sin pretensiones de ningún tipo, salvo esa, la de divertir y divertirse. Lo demás, en su caso, ya es accesorio.

noel-gallagherNoel Gallagher – Noel Gallagher’s High Flying Birds: El linaje bastardo de los grandes cantautores del rock británico del que hacen parte Pete Townshed, Ray Davies, Paul Weller e Ian Brown se extendió hasta mediados de los años noventa del siglo XX en la figura del líder natural de Oasis. Luego de besar el cielo y el suelo, sin dejar de escribir himnos de rock -de estadio y salas de estar-, Noel Gallagher puso fin al hartazgo que le implicaba sostener a una banda tan grande como la boca de su cantante y decidió -dos años después- editar un primer álbum bajo su entera responsabilidad. Las canciones de “Noel Gallagher’s High Flying Birds” desentrañan, una vez más, el ingenio de Gallagher para conectar con el espíritu propio de un momento y llegar a los corazones y gargantas de miles de jóvenes y no tan jóvenes. Un debut en solitario en el que, al margen de lo que hiciera al frente de Oasis, Noel -gustoso o no- se asume de pleno como el gran vocalista que es.

alvy-nacho-y-rubinAlvy, Nacho y Rubin – Interpretan a los Campos Magnéticos Vol. 2: Por segundo año consecutivo este trío argentino integrado por Sebastián Rubin (Rubin y los Subtitulados), Nacho García (Onda Vaga) y Alvy Singer (Alvy Singer Big Band), vuelve a dar en el blanco de la felicidad interpretando en castellano el exclusivo repertorio de The Magtic Fields. Al igual que el primer volumen de esta colección, editado en 2010, esta segunda parte no sólo reconoce el enorme talento de Stephen Merritt como escritor de canciones (quien se sorprendiera gustoso del primer volumen), sino que da un paso gigantesco para poner en su lugar al intérprete de canciones como elemento fundamental de la música popular. Alvy, Nacho y Rubin interpretan las canciones de Merritt en el amplio sentido de la palabra, apropiándose de ellas, dotándolas de un lenguaje telúrico, adaptándolas al contexto y arropándolas de una instrumentación sencilla y a la vez preciosa, guardando respeto por las originales a tal punto de enamorar igual que ellas.

andres-correaAndrés Correa – Un lugar: El más reciente larga duración del cantautor bogotano Andrés Correa, que en 2010 antojaba con parte de sus nuevas canciones en un disco EP, confirma su sintonía con la canción del siglo XXI. De corazón rockero pero criado entre diversas músicas latinoamericanas, Correa enfatiza en “Un lugar” que la canción contemporáneas trasciende los géneros y las fronteras; no en vano, canciones como “Medias nueves”, “Un lugar en el mundo”, “Ana y Andrés”, “Pasos de cangrejo” o “Mascota” atraviesan épocas y continentes, apostando por una canción bogotana -o colombiana, si se quiere- genuina, desprendida de ortodoxias como la manida canción de autor o el aburrido rock, reivindicaciones cuestionables como la inclusión de tambores y aires costeños, e imposturas como la experimentación sonora como condición sine qua non para… Sin duda “Un lugar” puede ser considerado como un disco fundamental para Colombia en ese nuevo e interesante fenómeno iberoamericano llamado cancionismo.

ron-sexmithRon Sexsmith – Long player late bloomer: Ron Sexsmith podría parecer un tipo común y corriente pero no lo es. Ron Sesxmith es un tremendo escritor de canciones, un genio ninguneado por una prensa más empeñada en apuntar y esperar a que el “mundo indie” le aseste otro batacazo a la gran industria en forma de premio Grammy y en asentir bobamente a lo que dice Pitchfork que en asumir riesgos, ir más allá y explorar cuánta maravilla se queda encelofanada. Mientras eso pasa, Ron Sexsmith sigue componiendo grandes canciones y tocando para un pequeño público que no duda en ubicarlo al lado de Paul McCartney, Brian Wilson, Elvis Costello o Nick Lowe; así de sencillo, así de grande. “Late player bloomer”, el décimo segundo disco de estudio de Sexsmith -¡producido por Bob Rock!-, desparrama luz y encanto, sin trucos y artificios, en el que su autor pisa fuerte desde su timidez reconociéndose como un gran cantante sin esperar mayor recompensa que la de saber que es el mejor en lo que hace.

ryan-adamsRyan Adams – Ashes & fire: El título del nuevo gran disco de Ryan Adams resume sus últimos años de cara al mundo de la música: después de ponerle fin a los Cardinals, asumir su retiro, encerrarse a vivir las mieles del amor, explorar su faceta como prosista y afrontar sus problemas de audición, todo indicaba que Adams no volvería a editar discos. Pero no pasaron dos años y el de Jacksonville ya había puesto en marcha un disparate metalero bautizado como “Orion” (2010), enseguida publicó un disco doble con sobrantes de sus discos junto a los Cardinals, hasta que por fin volvió a fascinar con un puñado de canciones nuevas, tratadas desde una perspectiva íntima y acústica, con arreglos mínimos interpretados por músicos relevantes como Benmont Tench de los Heartbreakers y Norah Jones, entre otros. Apacible como ninguno y como nunca, este disco revela a un Ryan Adams que arde en el fuego sagrado de la canción y no pretende desvanecerse.

josh-t-pearsonJosh T. Pearson – Last of the country gentlemen: ¿Cuánto daño puede soportar un hombre antes de ser llamado sobreviviente? Que sirva la paráfrasis Dylanesca para hacer referencia al doloroso y estremecedor disco debut de Josh T. Pearson. Difícilmente pudo editarse un disco más triste y crudo en 2011 que “Last of the country gentlemen”, un desgarrador testimonio en el que su autor se adentra en el corazón de las tinieblas. Grabado durante el invierno berlinés, el disco contiene apenas siete canciones en las que la voz cuarteada de Pearson sólo se acompaña de una guitarra -y ocasionalmente de pequeños arreglos de cuerdas- y se extiende durante una hora de lamentos; la honestidad brutal jamás fue encarnada de mejor manera que en este disco en el que cada canción sangra y alcanza la sublimidad del amor desde el infierno. Resumiendo en una palabra: inefable.

gilbertasticoGilbertástico – Versalles: La suma de virtuosismo, delicadeza pop, un finísimo sentido del humor y el desparpajo, hace de “Versalles” uno disco redondo, delicioso y -sobre todo- único, a tal punto que difícilmente se puede etiquetar en algún género sin dudar si es a ese al que corresponde. La sonoridad de las 13 canciones del disco debut de Gilbertástico -seudónimo del valenciano Gilberto Auban- remiten al siglo XVIII, a la música de cámara, al folclore europeo y al absurdo, puesto de manifiesto en cada una de sus letras, generando en quien las escucha una simpatía inmediata y cómplice con el autor y sus personajes. La combinación es perfecta pues resulta inevitable detenerse en el dramatismo de las letras y la voz de Gilbertástico, mientras que el piano (acompañado de la mandolina, el contrabajo o la batería) les otorga la tensión precisa para la risa o la sorpresa de un final descabellado, grotesco o sangriento. Pop barroco u ópera rock de las mejores cepas pero en pequeñas dosis que rondan los tres minutos de gloria.

kurt-vileKurt Vile – A smoking from halo: El segundo trabajo de Kurt Vile es un disco de rock clásico y compacto, así, sin más y con todo lo que eso significa. En cada una de las diez canciones -e incluso en la tapa del disco- de “A smoking from halo” se nota la cercanía y el aprendizaje de Vile con autores de todos los tiempos como Dylan, Springsteen, Lou Reed y Tom Petty, en particular; pero la aspereza y el tratamiento lo-fi en la grabación también evidencia que grupos como Sonic Youth calan con hondura en el buen oficio de este multi-instrumentista de Filadelfia. El ambiente subterráneo y taciturno de canciones como “Baby’s arm” tema de apertura el álbum, “On tour” y “Runner Ups”, sumergen al escucha en un estado hipnótico bordeando lo lisérgico mientras Kurt Vile retrata el aislamiento y la alienación tan propia de este siglo XXI; pero sin duda, la belleza pop del sencillo de lanzamiento “Jesus fever” irradia y augura, ojalá, a uno de los singer-songwriters a considerar siempre en los próximos años.

los-piranasLos Pirañas – Toma tu jabón Kapax: Cumbia frenética y rocanrol criollo. El delirio como resultado de la improvisación -y viceversa-. El primer álbum de Los Pirañas -la cara B del exitoso Frente Cumbiero- dobla la apuesta y la gana, quizás sin pretenderlo, en la reformulación de la cumbia como una música nacional y continental. Valga mencionar que el disco fue grabado en vivo y en directo en diciembre de 2010 -ante un auditorio extasiado de 31 personas- en ese espacio vital para la vanguardia musical bogotana que hoy es la Sala Matik-Matik y fue editado por el sello Festina Lente -un proyecto tan romántico como Matik-. En “Toma tu jabón Kapax”, Mario Galeano, Eblis Álvarez y Pedro Ojeda se adentran en terrenos tan disímiles como la psicodelia, la champeta y el garaje, desde la base rítmica de la cumbia hasta hacerlos combustionar, casi de forma espontánea, descaderando, de paso, a todo aquel que se atreve a dar play a su reproductor de música.

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es Umberto Pérez
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3 Respuestas »

  1. Excelente resumen musical del 2011. Hecho por alguien a quien no conozco personalmente pero que por lo visto es un investigador nato y tiene un criterio de seleccion muy fino. Felicitaciones.

  2. Muy buena selección, como siempre, aunque no estoy de acuerdo con lo de la crítica atada a un sentimiento. Digamos que las razones del corazón casi siempre necesitan mucha cabeza. Esta vez me alegra ver mucha más gente de 2011, no de 1975 o 1985. Queda invitado a ver y criticar mis listas, Umberto. Saludo!

  3. Chevere